Luego de saber que Narda era ella misma, Nardita debe haber pasado mucho tiempo masticando bronca y fraguando algún tipo de venganza. Durante el verano, nos intrigaba saber qué habría sido de ella. Incluso, había dejado de frecuentar algunos lugares típicos (como las clases de teatro) por lo que comenzamos a barajar hipótesis como que se hubiera mudado o, tal vez, en un ataque de llanto, se hubiera intentado ahorcar con los cordones de las zapatillas.
Nos llegó el dato, por sus ex compañeros de teatro, que había cambiado el horario de las clases, por lo que también iba a cambiarse de escuela dado que no consiguió otro turno en la misma escuela (esta situación nos hizo mucha gracia, porque significaba que Narda se había pasado el verano gestionando sus próximos años para no cruzarse con nosotros)
Cuando llegó el primer día de clases, un sentimiento de desazón nos invadía. Nos sentamos en nuestros pupitres y, al cabo de 10 minutos de comenzada la clase la puerta se abre y entra un engendro apresurado, de aspecto pseudo fashion, cuasi teen y bastante grotesco.
Era Narda!!!
La pobre bestia no consiguió vacante en las otras escuelas y no le quedó más remedio que seguir en la misma. Fue muy gracioso verla entrar, toda indignada, pero con una actitud de autosuperación que daba envidia. Para reforzar esta actitud con la imagen, Nardita adicionó ciertos condimentos a su apariencia.
Por empezar, se dejó el pelo un poco largo, no mucho, sólo lo suficiente como para atarse una patética colita de 2 pelos locos y chuzos, que sujetó con una gomita amarilla flúo.
Mantenía su collar de Save the Whales. Y, espero no mentir, creo que hasta llevaba algo parecido a un arito en una oreja.
Se sentó sola en un banco (que, para su desgracia, estaba al lado del nuestro) al mejor estilo rebelde way (que seguro siguió de principio a fin) y apoyó sus útiles en la mesa. Esta nueva versión de Narda no llevaba mochila, sino que sujetaba la carpeta (sin forro) con un elástico.
Cuando abrió la carpeta sacó la cartuchera NARANJA FLUO… y todos sus fabulosos marcadores nuevos.
Toda cocorita empezó a contestar de mal modo y adoptó una actitud distinta con los profesores. Sin embargo, hay cosas que nunca cambian, y esta actitud sólo logró acentuar sus torpes reacciones.
Demás está decir que todos nos reímos de su nuevo look y que, cuando intentó acercarse a los varones, estos lo sacaron corriendo como si apestara.
Narda cursó sólo unos pocos meses de ese año con nosotros (desesperada, habrá entregado lo que no tenía con tal de salir de esa escuela), pero esos días fueron inolvidables.
viernes, 22 de febrero de 2008
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4 comentarios:
uno de los mejores blogs, espero nunca dejes de escribir.
Excelente post, escribes muy bien. Ojala no dejes de escribir en un blog tan bueno .
interesante post. Espero sigas escribiendo ya que tienes informacion muy buena.
Bueno tu blog, interesante. saludos desde chile
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