Un día el profesor de Biología nos encomendó la confección de un trabajo práctico sobre la contaminación en grupos de 4 a 5 alumnos. La verdad… Usted quiere la verdad? No sé aún cómo fue que terminé haciendo grupo con Narda. Podría acercarme a una explicación válida si tomo en cuenta que se nos pegó por proximidad física. Sí, digamos que Narda se metió de prepo en nuestro grupo porque estaba sentada cerca. No le hallo otra explicación.
Automáticamente Narda se sintió dueña del grupo. Y comenzó a impartir órdenes.
Pero pasaban los días y el trabajo no avanzaba.
Cuando faltaba menos de una semana, y el profesor nos hubo recordado la cercanía de la fecha de entrega, todas nuestras miradas de odio recayeron sobre el menor de sexo indefinido.
Situación post anuncio de próxima fecha de entrega:
Uno de nosotros - Che hay que hacer el trabajo…
Otro - Sí, y todavía no sabemos de qué vamos a hablar…
Y otro más - Y si hacemos de la contaminación por el petróleo?
Narda- No, vamos a usar el mismo que hizo mi hermano el año pasado…
(Narda tenía un hermano mayor, Nardo, que era igual a Narda pero no tan puto)
Nosotros - Qué? Cómo el de tu hermano?
Narda- Sí, mi hermano hizo biología con el mismo profesor el año pasado y les pidió el mismo trabajo.
(aquí comprendimos por qué Narda quería decidir en el grupo: sentía que tenía un as en la manga)
Nosotros - Cómo vamos a entregar el mismo trabajo? El tipo no es tarado!!
Narda: Le sacamos fotocopias y lo pegamos sobre cartulinas de colores y no es el mismo trabajo.
Nosotros - …
Entonces sobrevino la reunión en grupo. Y adivine dónde? Sí, en la casa de Narda, obviamente.
La reunión se acordó para un día feriado, recuerdo que estaba nublado y hacía frío. Llegué con las pocas instrucciones que me dio Narda. A mi par llegó otro integrante del grupo, acompañado, porque a decir verdad, nadie había recibido instrucciones precisas. Nos aprontamos en la puerta de la casa y tocamos timbre. La casa de Narda era bastante triste. Una casona grande de techo verde y con un pasillo laaaaaargo. Había un perrito de esos chiquitos que gritan todo el tiempo. Luego de un rato, se abre la puerta y aparece la madre.
- Sí?
- Hola venimos a hacer grupo.
- A ver... (se va y nos deja esperando afuera)
(viene Narda. Vestía un uniforme de colegio religioso y traía un lápiz en la mano. Más detalles en http://nardasminibook.blogspot.com/2007/07/identikit-narda-at-home.html)
Narda (confundida) - Hola... qué hacen acá?
Nosotros - Venimos a hacer grupo. Era hoy a esta hora...
Narda - Ah... era hoy? yo estaba haciendo la tarea de matemática...
Nosotros - Si! era hoy!!
Narda - Ah... (pensando, acto seguido su expresión es de desconcierto) Porque yo no le avisé a Fulano.
(Nota: por evitarle la vergüenza a nuestros conocidos de reconocer públicamente que conocían a Narda, omitiremos nombres)
(Nota 2: a todo esto seguíamos cagándonos de frío en la entrada de la casa y se avecinaba una tormenta)
Nosotros - Pero... y llamá a la casa y decile que venga, son las 3, tiene tiempo, no vive lejos de acá...
Narda - No, sí, pero no... mejor nos juntamos otro día.
Y nos cerró la puerta en la cara.
Volví a mi casa con la ira más grande que conocí hasta ese momento y me agarró nomás la tormenta en el camino de regreso.
Al día siguiente encaré a Narda y le dije que yo no formaba más parte de su grupo porque quería dirigirnos y no tenía cabeza para hacerlo, que quería hacer todo y tenía capacidad para nada, y que no contara más conmigo, que lo sentía por los demás integrantes pero yo no podía trabajar con ella. Narda quedó estupefacta. Su boca estaba entreabierta y sus ojitos se pusieron rojos. Yo me estaba yendo cuando sentí que decía algo así como "...y si después querés volver yo no te voy a aceptar de nuevo". Luego, con los años, habría de saber que me insultó bastante.
Finalmente terminé haciendo un trabajo paupérrimo, de pocas hojas... Pero el de Narda no fue mucho mejor. La desgraciada se salió finalmente con la suya y fotocopió el trabajo de Nardo, lo pegó en cartulinas de colores brillantes y lo entregó así: Un pegote de colores y fotocopias. Encima tuve que aguantar a Narda haciéndose la ofendida, que más que bronca daba risa.
martes, 21 de agosto de 2007
lunes, 20 de agosto de 2007
Los pusilanimes tambien se enojan (aunque tardan un poco)
Si, Nardita también tenia su temperamento, aunque ustedes crean que no. No solo lloraba, sino que a veces, reaccionaba a los frecuentes epítetos, sarcasmos, bromas soeces y agresiones a las que era constantemente sometida. Claro, no lo hacia siempre. Pero no por tolerante, sino porque realmente no se percataba de que los mencionados epítetos, sarcasmos, bromas soeces y agresiones varias eran realmente hostilidades hacia su persona: la mayoría de las veces respondía con una risita atolondrada. Pero otras veces, una ínfima minoría de ellas, no.
Ahi surgia la Incontenible Ira Nardiana.
(bueno, bah, un simple y estereotípico ataque de histeria amanerado)
Lo que caracterizaba a la Ira Nardiana no era su agresividad ni su vehemencia, sino su lentitud: tenia un tiempo de latencia estimulo insultante-respuesta de exactamente 24 horas. No lo creen? Ejemplificare con una anécdota.
Torneo anual de Educacion Fisica de la secundaria. Aunque no lo crean, el momento del año para el intelectual físicamente torpe, holgazan, y por lo tanto pésimo en todo lo que sea deportes. O sea, quienes escribimos este blog. Por que? Bueno, porque como obviamente nuestros atributos deportivos no nos hacian calificar para ninguna competencia, o perdíamos en primera ronda, y encima no nos importaba, nos dedicabamos a disfrutar de un bello dia de campo, retozando en el cesped recortado y comiendo nuestras viandas viendo como los demas sudaban la gota gorda.
Ademas de nosotros, habia otro grupo que disfrutaba de la misma situacion: los Vagos Jodones que les importaba un corno todo lo referente a su formacion incluyendo la educacion fisica. Con los cuales nos llevabamos extraordinariamente bien, en especial cuando congeniabamos para joder a Nardita.
En una de esas, la vemos.
Ahi estaba
Si! era ella!
No soy muy impresionable, pero eso que vi me hizo correr electricidad por la espalda.
Ajjjjjj que patitas flacas y huesudas tenia nardita! Blancas como teta de monja de clausura. "Lucia" un short de poliester holgado pero muuuuy corto, y de color verde fluo loro barranquero. O sea, verlo por un segundo mataba la mitad de tu retina. Si es que antes no te arrancabas los ojos de la desesperacion. El comentario fue inevitable
Ahi es cuando nuestro amigo Vago y Jodon nos sonrie maleficamente y larga la misteriosa frase
No repreguntamos "rosado?" porque no nos cabia duda alguna.
Al dia siguiente, en el aula, decidi, asi como a la pasada, mofarme de nardita por su viril atuendo
Y paso el dia, los recreos, el timbre de la salida, nos fuimos a nuestros respectivos hogares.
Y al dia siguiente hallabame yo conversando tranquilamente cuando se me planta Narda con los ojos inyectados en sangre, su palido rostro casi tomaba un tono sonrosado, sus yugulares ingurgitadas y los labios apretados, a punto de estallar de la ira:
Y acto seguido se retira, sacudiendo la cabeza como una diva del cine mudo, y se va contoneando las caderas.
Obviamente su acto de arrojo no le reparo los resultados deseados: aunque algo de estupor nos produjo (no podiamos creer lo que estabamos oyendo) su desplante de prima donna solo motivo mas carcajadas.
Ahi surgia la Incontenible Ira Nardiana.
(bueno, bah, un simple y estereotípico ataque de histeria amanerado)
Lo que caracterizaba a la Ira Nardiana no era su agresividad ni su vehemencia, sino su lentitud: tenia un tiempo de latencia estimulo insultante-respuesta de exactamente 24 horas. No lo creen? Ejemplificare con una anécdota.
Torneo anual de Educacion Fisica de la secundaria. Aunque no lo crean, el momento del año para el intelectual físicamente torpe, holgazan, y por lo tanto pésimo en todo lo que sea deportes. O sea, quienes escribimos este blog. Por que? Bueno, porque como obviamente nuestros atributos deportivos no nos hacian calificar para ninguna competencia, o perdíamos en primera ronda, y encima no nos importaba, nos dedicabamos a disfrutar de un bello dia de campo, retozando en el cesped recortado y comiendo nuestras viandas viendo como los demas sudaban la gota gorda.
Ademas de nosotros, habia otro grupo que disfrutaba de la misma situacion: los Vagos Jodones que les importaba un corno todo lo referente a su formacion incluyendo la educacion fisica. Con los cuales nos llevabamos extraordinariamente bien, en especial cuando congeniabamos para joder a Nardita.
En una de esas, la vemos.
Ahi estaba
Si! era ella!
No soy muy impresionable, pero eso que vi me hizo correr electricidad por la espalda.
Ajjjjjj que patitas flacas y huesudas tenia nardita! Blancas como teta de monja de clausura. "Lucia" un short de poliester holgado pero muuuuy corto, y de color verde fluo loro barranquero. O sea, verlo por un segundo mataba la mitad de tu retina. Si es que antes no te arrancabas los ojos de la desesperacion. El comentario fue inevitable
- Juaaaaaa mira el short de Narda!
- Che! que lindo short!
Ahi es cuando nuestro amigo Vago y Jodon nos sonrie maleficamente y larga la misteriosa frase
.... y eso no es nada....
.... la clase pasada vino con uno ROSADO.
No repreguntamos "rosado?" porque no nos cabia duda alguna.
Al dia siguiente, en el aula, decidi, asi como a la pasada, mofarme de nardita por su viril atuendo
- -me dijeron por ahi que te vieron en gimnasia con un short rosado
- -Narda: ..........
Y paso el dia, los recreos, el timbre de la salida, nos fuimos a nuestros respectivos hogares.
Y al dia siguiente hallabame yo conversando tranquilamente cuando se me planta Narda con los ojos inyectados en sangre, su palido rostro casi tomaba un tono sonrosado, sus yugulares ingurgitadas y los labios apretados, a punto de estallar de la ira:
SI! YO TENGO UN SHORCITO ROSADO!!! pero para que sepas! Hay muchos tipos de shorcitos!!!! hay shorcitos a rayas, hay shorcitos a cuadraditos, shorcitos de flores, a circulitos, a triangulitos, de colores, y yo tengo muchos shorcitos...!
Y acto seguido se retira, sacudiendo la cabeza como una diva del cine mudo, y se va contoneando las caderas.
Obviamente su acto de arrojo no le reparo los resultados deseados: aunque algo de estupor nos produjo (no podiamos creer lo que estabamos oyendo) su desplante de prima donna solo motivo mas carcajadas.
El Debate Historico sobre el Tragico Destino del disco de Secchi de Nardita
Si, estimado lector, los años no vienen solos, y la mente se resiente, y mas aun si uno la desperdicia estudiando, cosa que les sucede muy a menudo a quienes escriben este blog.
Aunque quizas esto mine la confianza de nuestros lectores, debemos confesar que aunque estamos seguros del destino final del disco de Secchi de Nardita (se hundio sin lugar a dudas en el fondo mismo del pantano), nuestras imagenes mentales de aquel momento difieren en un par de detalles.
Y se torna dificil discernir cual fue la que realmente sucedio.
La hipotesis A ya la conocen, Narda logra hundir su disco en el inmundo pantano, y este nunca vuelve a sus manos dejandola desolada
La hipotesis B es igualmente factible, y consiste en lo opuesto: Nardita feliz sobre el puentecito, haciendo descender lentamente su disco, como los niños que izan la bandera con leves movimientos de sus dedos para que llegue arriba justo cuando todos terminan de cantar las soporiferas estrofas de "aurora" o alguna de esas pedorradas que le hacian cantar a uno en la escuela.
A pesar del extremo cuidado que le puso, el hilo rompiose y el disco precipitose, anunciando su agonia con un sordido "plaf" en las infectas aguas del pantano. Y luego se hundio, lentamente.
El desasosiego de narda fue el mismo, cualquiera sea la verdadera.
Tambien las burlas de los demas.
La respuesta al interrogante sera publicada luego de una concienzuda investigacion.
Aunque quizas esto mine la confianza de nuestros lectores, debemos confesar que aunque estamos seguros del destino final del disco de Secchi de Nardita (se hundio sin lugar a dudas en el fondo mismo del pantano), nuestras imagenes mentales de aquel momento difieren en un par de detalles.
Y se torna dificil discernir cual fue la que realmente sucedio.
La hipotesis A ya la conocen, Narda logra hundir su disco en el inmundo pantano, y este nunca vuelve a sus manos dejandola desolada
La hipotesis B es igualmente factible, y consiste en lo opuesto: Nardita feliz sobre el puentecito, haciendo descender lentamente su disco, como los niños que izan la bandera con leves movimientos de sus dedos para que llegue arriba justo cuando todos terminan de cantar las soporiferas estrofas de "aurora" o alguna de esas pedorradas que le hacian cantar a uno en la escuela.
A pesar del extremo cuidado que le puso, el hilo rompiose y el disco precipitose, anunciando su agonia con un sordido "plaf" en las infectas aguas del pantano. Y luego se hundio, lentamente.
El desasosiego de narda fue el mismo, cualquiera sea la verdadera.
Tambien las burlas de los demas.
La respuesta al interrogante sera publicada luego de una concienzuda investigacion.
domingo, 19 de agosto de 2007
Nardita y la invasion de las Maleficas Elodeas Alienigenas
Cierto dia, el Excentrico Profesor de Biologia desespero nuestras pobres e irresponsables mentes adolescentes con la siguiente orden:
.....
pero que carajo es una elodea?
De mas esta decir que todos nos olvidamos hasta el mismisimo dia del practico. Cosa que no era del todo sorprendente: aun seguiamos sin saber que corno era una elodea.
Finalmente, y 10 minutos antes de entrar a clase, una de nuestras compañeras nos ilumino: una elodea resulto ser una planta acuatica muy popular como adorno de pecera. La providencia hizo que hubiera un negocio de mascotas frente a la plaza, a pocas cuadras de la escuela.
Lo que siguio fue una carrera frenetica contra el tiempo: habia que llegar y adquirir el codiciado trofeo antes de que toque el timbre y el negocio cierre (era exactamente la una de la tarde y por estos lugares del mundo los comerciantes aun suelen cerrar para la siesta.... aunque nadie duerma la siesta). Ya con la tranquilidad de haber cumplido nuestro proposito, volvimos, no sin antes detenernos a contemplar unos extraños frutos con puas que brotaban de un arbol de la vereda. Obtuvimos un par, solo por vandalismo, y volvimos corriendo.
Victoria! llegamos sudando, con pocos minutos de retraso, y la elodea, brillante y magnanime pedazo inmundo de alga con hojitas, se movia dentro de su bolsa de plastico.
Despues sobrevino la frustracion, porque el "trabajo practico" que nos hizo hacer el profesor consistio en ponerla sobre la mesada y dibujarla. (ya a esa altura pensamos que ibamos a hacer la electroforesis del ADN de la elodea, pero no, a veces el profesor se acordaba que daba clases en una secundaria)
Pero a que viene toda esta anecdota banal y sin sentido, dira usted estimado lector? Y cuando entra Narda en el asunto?.
Bueno, en este evento narda resulto ser receptora pasiva (valga la redundancia) de nuestra frustracion: luego de desperdiciar una hora dibujando una plantita pedorra en una hoja canson (y pintarla del verde correcto!) lo unico que podia calmar nuestra ira era justamente hacerle algo a narda. Y al momento de desechar la elodea, pensamos que hacerlo en el cesto de los residuos seria algo demasiado habitual.
Lo extraño fue que narda no se percato de la abundante presencia vegetal entre sus cosas en todo el dia (lo cual fue mas frustrante aun, queriamos ver como lloraba)
Pero al dia siguiente tuvimos nuestra recompensa: llega Narda cabizbaja, con todos sus libros, carpeta y demas utiles en una bolsa de arpillera que decia "panaderia Pipo". Tampoco traia su cartucherota. Miraba alrededor con tristeza y desden (nunca le salio la mirada de suspicacia, aunque lo intentaba), quizas esperando que alguien confiese el crimen cometido.
Quizas su mama lo reto por tener que lavarle la mochila y le prohibio ver Nano por un mes
O quizas envio la mochila a la NASA envuelta en papel de aluminio y con una leyenda de biohazard. Las dos opciones son igualmente posibles.
"para el proximo trabajo practico quiero que traigan una elodea"
.....
pero que carajo es una elodea?
De mas esta decir que todos nos olvidamos hasta el mismisimo dia del practico. Cosa que no era del todo sorprendente: aun seguiamos sin saber que corno era una elodea.
Finalmente, y 10 minutos antes de entrar a clase, una de nuestras compañeras nos ilumino: una elodea resulto ser una planta acuatica muy popular como adorno de pecera. La providencia hizo que hubiera un negocio de mascotas frente a la plaza, a pocas cuadras de la escuela.
Lo que siguio fue una carrera frenetica contra el tiempo: habia que llegar y adquirir el codiciado trofeo antes de que toque el timbre y el negocio cierre (era exactamente la una de la tarde y por estos lugares del mundo los comerciantes aun suelen cerrar para la siesta.... aunque nadie duerma la siesta). Ya con la tranquilidad de haber cumplido nuestro proposito, volvimos, no sin antes detenernos a contemplar unos extraños frutos con puas que brotaban de un arbol de la vereda. Obtuvimos un par, solo por vandalismo, y volvimos corriendo.
Victoria! llegamos sudando, con pocos minutos de retraso, y la elodea, brillante y magnanime pedazo inmundo de alga con hojitas, se movia dentro de su bolsa de plastico.
Despues sobrevino la frustracion, porque el "trabajo practico" que nos hizo hacer el profesor consistio en ponerla sobre la mesada y dibujarla. (ya a esa altura pensamos que ibamos a hacer la electroforesis del ADN de la elodea, pero no, a veces el profesor se acordaba que daba clases en una secundaria)
Pero a que viene toda esta anecdota banal y sin sentido, dira usted estimado lector? Y cuando entra Narda en el asunto?.
Bueno, en este evento narda resulto ser receptora pasiva (valga la redundancia) de nuestra frustracion: luego de desperdiciar una hora dibujando una plantita pedorra en una hoja canson (y pintarla del verde correcto!) lo unico que podia calmar nuestra ira era justamente hacerle algo a narda. Y al momento de desechar la elodea, pensamos que hacerlo en el cesto de los residuos seria algo demasiado habitual.
- Asi que una de ellas termino en la enorme cartuchera de Narda
- Otra en la enorme mochila de narda
- Si, el agua tambien
- Y ya que estabamos, le distribuimos unos cuantos frutos picudos (a los cuales llamamos "galacticos") entre todas sus pertenencias.
Lo extraño fue que narda no se percato de la abundante presencia vegetal entre sus cosas en todo el dia (lo cual fue mas frustrante aun, queriamos ver como lloraba)
Pero al dia siguiente tuvimos nuestra recompensa: llega Narda cabizbaja, con todos sus libros, carpeta y demas utiles en una bolsa de arpillera que decia "panaderia Pipo". Tampoco traia su cartucherota. Miraba alrededor con tristeza y desden (nunca le salio la mirada de suspicacia, aunque lo intentaba), quizas esperando que alguien confiese el crimen cometido.
Quizas su mama lo reto por tener que lavarle la mochila y le prohibio ver Nano por un mes
O quizas envio la mochila a la NASA envuelta en papel de aluminio y con una leyenda de biohazard. Las dos opciones son igualmente posibles.
lunes, 13 de agosto de 2007
Encuesta: Qué recibió Narda para el día del niño?
Qué recibió Narda para el día del niño? Make your own poll |
viernes, 10 de agosto de 2007
Un sol para los chicos - Narda y el cholulismo
Luego de haber leido sobre el fanatismo de Narda por la televisión, no le habrá costado llegar a la conclusión obvia del cholulismo Nardiano. Narda era cholula, sí, y mucho. Le encantaba saber y hablar de la gente de la tele. Admiraba a todos los actores de la tira "Montaña Rusa" y se fascinaba con el talento de los participantes del programa "Chance" (que "es re lindo porque le da a los chicos la oportunidad de triunfar", en palabras nardianas). Si no tiene mucha idea de qué hablaba Nardita, imagínese el nivel del talento de estas jóvenes promesas del espectáculo local tomando como parámetro que Narda consideraba a Araceli González "muy buena actriz".Sucedió que en ese año, Canal 13 realizó la solidarísima cruzada "Un sol para los chicos", en vísperas del día del niño, y desarrolló un espectacular montaje en diversos puntos del país para recaudar juguetes y cosas así. A cambio, la gente podía acercarse, hacer el donativo, y estar en contacto con las estrellas que "desinteresadamente" colaboraban con la colecta. Así, uno podía estar con estrellas de la talla de Nicole Neuman o Maria Valenzuela al alcance de la mano y pedirles fotos, autógrafos y saludos. 
Por supuesto que Narda no se podía perder la oportunidad de conocer a sus ídolos, así que se acercó a la sede del Club Lanús en donde se reunía el talento televisivo.
Eso fue un domingo.
El lunes cae Narda al colegio toda emocionada, sonriente y corre hacia nosotros y nos cuenta que el domingo fue a "un sol para los chicos" y le había pedido un autógrafo a "Malena Solda, el rubio de Aprender a Volar y Nancy Duplaa". Lo peor fue que andaba con los autógrafos encima, y no dudaba en mostrárselos a quien lo solicitara.
En meses posteriores, Narda habría de empezar clases de teatro, y le pediría autógrafos a su profesor.
Narda McFly
Seguramente a esta altura estará pensando cómo diantres será Narda físicamente. Bueno, Narda era larguirucho, con cara de tumbado, de ojos chiquitos (como si renegara de la miopía), pelo tupido sobre la cara, pusilánime... Los otros días, mientras veía por vigésima vez la película "Volver al futuro" (la 1), aparece este personaje, George McFly, que viene a ser el padre del protagonista, y que en una parte de la historia se lo ve de adolescente... En ese momento no podía creer lo parecido del personaje con Narda....
Si quiere hacerse una imagen mental de Narda mientras lee las anécdotas, aquí tiene un acercamiento bastante fiel:

Nardita piensa: "quién será Narda?"
Si quiere hacerse una imagen mental de Narda mientras lee las anécdotas, aquí tiene un acercamiento bastante fiel:

Nardita piensa: "quién será Narda?"
Nardita chilla indignada: "porque para que sepas hay shorcitos a rayas, hay shorcitos a cuadraditos, shorcitos de flores, a circulitos, de colores, y yo tengo muchos shorcitos...!" (anécdota completa en otro post)
jueves, 9 de agosto de 2007
El Tragico Destino del disco de Secchi de Nardita.
Es menester sugerir al lector que visite uno de nuestros anteriores posts (http://nardasminibook.blogspot.com/2007/07/la-medibacha-renga-de-nardita.html) si es que no esta aun interiorizado en las peripecias nardianas en el parque Pereyra Iraola.
Ahora que recuerdan la media, habran notado que otro elemento necesario era un disco de Secchi.
No es muy dificil de hacer para un intelecto no nardiano:
Ahi fue que vemos a narda acercandose al puentecito a arrojar su disco de Secchi en un pantano inmundamente turbio. Comienza a hacerlo descender lentamente y nota con extrañeza que el mismo no se hunde. Aguarda y no se hunde. No era para menos: lo confecciono en una fina lamina metalica que obtuvo de una tapa de dulce de batata. Los cuadrantes al menos se notaban, aunque su trazo irregular lo asemejaba a un intento de arte abstracto de los 60 con un toque minimalista. Ah, no se con que corno lo habra pintado, porque la pintura comenzo a correrse ni bien toco un poco el agua.
Aguantandome la carcajada, decidi ver cómo se las arreglaba la unica neurona de Narda para hundir su disco de Secchi en el imnundo pantano. Narda fruncia el ceño, lo movia, lo subia y volvia a bajar, solo para notar que el mismo se volvia a posar suavemente sobre las aguas, como un camalote surrealista.
No recuerdo si alguien le grito la sugerencia de empujarlo hacia abajo o se le ocurrio a ella (voto por la primera opcion) pero esa maniobra tuvo exito, y Narda hundio su disco de Secchi en el infecto pantano con un rictus de felicidad casi orgasmico. Luego paso a ser de orgullo cuando noto que la estabamos mirando.... hasta se sonrio regodeandose de su victoria. Lo habra hundido hasta el mismisimo lecho del pantano (cabe destacar que la turbidez hacia que dejase de verse a los 5 cm) y, feliz, decidio traerlo nuevamente, cual pescador que desea presumir de una gran pieza recientemente capturada. Podia leer la imagen mental que se hacia de los aplausos.
Tiraba y tiraba Narda del hilo, y las aguas se movieron. Un casi imperceptible sonido surgio de la profundidad.
Tiraba y tiraba Narda, y el disco no volvia.
Tiraba y tiraba Narda del hilo, hasta que descubrio horrorizada que habia sido devorado por el pantano. Su congoja fue tal que no advirtio la carcajada general.
Ahora que recuerdan la media, habran notado que otro elemento necesario era un disco de Secchi.
No es muy dificil de hacer para un intelecto no nardiano:
- Se toma un circulo de lata y se divide en 4 cuadrantes que se pintan de blanco y negro para que contrasten.
- Se le hacen 4 agujeros, de cada uno debe pender un hilo, los cuales se unen en el centro y se unen a un carretel de hilo. A este ultimo se le marcan medidas, de varios centimetros
- Al ser introducido en el agua, y llegado al punto en que deja de verse, se lo retira. El hilo se mide hasta donde esta mojado. Por esa razon es imprescindible (y logico, para un intelecto no nardiano) hacerle marcas cada cierta cantidad de centimetros.
Ahi fue que vemos a narda acercandose al puentecito a arrojar su disco de Secchi en un pantano inmundamente turbio. Comienza a hacerlo descender lentamente y nota con extrañeza que el mismo no se hunde. Aguarda y no se hunde. No era para menos: lo confecciono en una fina lamina metalica que obtuvo de una tapa de dulce de batata. Los cuadrantes al menos se notaban, aunque su trazo irregular lo asemejaba a un intento de arte abstracto de los 60 con un toque minimalista. Ah, no se con que corno lo habra pintado, porque la pintura comenzo a correrse ni bien toco un poco el agua.
Aguantandome la carcajada, decidi ver cómo se las arreglaba la unica neurona de Narda para hundir su disco de Secchi en el imnundo pantano. Narda fruncia el ceño, lo movia, lo subia y volvia a bajar, solo para notar que el mismo se volvia a posar suavemente sobre las aguas, como un camalote surrealista.
No recuerdo si alguien le grito la sugerencia de empujarlo hacia abajo o se le ocurrio a ella (voto por la primera opcion) pero esa maniobra tuvo exito, y Narda hundio su disco de Secchi en el infecto pantano con un rictus de felicidad casi orgasmico. Luego paso a ser de orgullo cuando noto que la estabamos mirando.... hasta se sonrio regodeandose de su victoria. Lo habra hundido hasta el mismisimo lecho del pantano (cabe destacar que la turbidez hacia que dejase de verse a los 5 cm) y, feliz, decidio traerlo nuevamente, cual pescador que desea presumir de una gran pieza recientemente capturada. Podia leer la imagen mental que se hacia de los aplausos.
Tiraba y tiraba Narda del hilo, y las aguas se movieron. Un casi imperceptible sonido surgio de la profundidad.
Tiraba y tiraba Narda, y el disco no volvia.
Tiraba y tiraba Narda del hilo, hasta que descubrio horrorizada que habia sido devorado por el pantano. Su congoja fue tal que no advirtio la carcajada general.
lunes, 6 de agosto de 2007
Tarjeta roja para Narda
La profesora de Geografía era de esos docentes que aman enseñar. Realmente sabía y tenía mucho carisma, paciencia y capacidad para transmitir sus conocimientos. Siempre aparecía en el aula cargando numerosos mapas de tamaños gigantescos. Logró que adoquines importantes comprendieran cómo se delimitaba el cauce de un río, a reconocer los relieves por los colores e, incluso, que aprendieran países con sus correspondientes capitales. Si algo la destacaba era su tenacidad.
Así, dentro de este marco, se dispuso un cierto día de 1994 a marcar el límite de Oceanía. Y su intención era que lo aprendiéramos. Por si no ha visto un mapa de Oceanía es algo así:
Así, dentro de este marco, se dispuso un cierto día de 1994 a marcar el límite de Oceanía. Y su intención era que lo aprendiéramos. Por si no ha visto un mapa de Oceanía es algo así:

Podríamos resumirlo como un despelote impresionante de islas desperdigadas por el Pacífico de la cual la más grande (e identificable) es Australia. Por supuesto, la profesora atacó primeramente este preconcepto y se atajó:
"Australia sola no es Oceanía. A continuación vamos a delimitar el continente, pero de ahora en más no quiero que nadie más diga 'esto es Oceanía' señalando Australia, ¿está claro?"
Por supuesto que todos asentimos y tomamos nota de esta sentencia. Y entonces empezó:
En el mapa nos fue señalando, no sólo las islas por sus nombres, sino la posición precisa de los puntos extremos del continente, con sus correspondientes latitudes y longitudes. Estuvo más de media hora señalando islas de nombres raros, impronunciables, subiendo y bajando, yendo de oeste a este, separando minúsculas islas asiáticas de las que pertenecen a Oceanía… Luego de un rato, terminó, y suspiró, como quien termina una carrera agotadora. Sólo faltaban los aplausos.
Es en este punto que interviene una manita flacucha y temblorosa, que secundada de una voz escuálida y feminoide, se manifiesta con la siguiente frase:
“Entonces… ¿Australia no es Oceanía?”
Sí, era Narda, preguntando justamente lo que no debía preguntar.
La profesora tomó aire, se pasó la mano por la cara, sonrió y dijo con ironía y hastío, mientras miraba al curso completo pero sin mirar a alguien en particular:
“Voy a empezar a implementar un sistema de tarjetas, como en el fútbol, amarillas y rojas, y acumulables. A las preguntas estúpidas les va a corresponder una amarilla y, a las dos amarillas le corresponderá una roja. La pregunta que acaba de realizar el compañero amerita una tarjeta roja directa.”

Narda se puso del color de la tarjeta que le correspondía. Se reía tontamente y se movía en el asiento como si le picara una nalga y tratara de rascarse presionándola contra el asiento. El curso entero se mofaba de ella a las carcajadas.
Obviamente, la profesora no volvió a explicar semejante tema para semejante pavota, así que Narda no pudo saber tampoco si Australia era o no Oceanía. Pasó el examen con poca nota, ya que cuando tuvo que trazar, de modo bastante elemental y poco preciso, el límite de Oceanía, Narda dibujó “Oceanía” bien en el centro de Australia.
viernes, 3 de agosto de 2007
Narda y el concepto de infancia
Ese año, promediando esta fecha y dada la cercanía de la excusa comercial para levantar las ventas de juguetes llamada "día del niño", Narda se acerca y nos pregunta con total candidez:

¿Ustedes ya saben lo que van a pedir para el día del niño?
Nosotros estallamos de risa. No podíamos creer que nos preguntara qué queríamos para el "día del niño". Después de secarnos las lágrimas (que brotaban a borbotones por tanta risa) le respondimos que una cosa era que los padres siguieran haciendo regalitos para esa fecha cuando uno ya estaba crecido, pero otra muy distinta era pedir algo!
Narda se movía como si se hubiese olvidado de sacar la percha del guardapolvo.
Se ve que la respuesta le sacudió algo en el balde que tenía por cabeza, y se sintió algo perturbada, pero no lo suficiente como para evitar decirnos:
Igual, yo creo que uno es niño hasta los 18 años... así que se puede seguir festejando el día del niño.
Suponemos que al cumplir los 18 habrá modificado el límite etario de la infancia para justificar el pedido de las nuevas Barbies.
jueves, 2 de agosto de 2007
FAQ - Preguntas Frecuentes
En este tiempo hemos recibido numerosas preguntas, siempre las mismas, que tal vez Usted, Estimado Lector, también se ha realizado.A modo de servicio para nuestros seguidores, les presentamos las respuestas a las preguntas típicas que nos han hecho sobre este fenómeno llamado Narda.
- Pero... ¿es un varón?
Sí, aunque parezca increíble no es una nena.
- ¿Qué tiene en la frente?
Un helado. Tiene un helado estampado en la frente. Fue escalofriante descubrir que sus dibujos reflejaban exactamente lo que consideramos que tiene en la cabeza.
- ¿Era retardado?
Creemos que sí, pero aparentemente no. Solamente patético.
- ¿De verdad tenia 13 años cuando hizo eso?
Sí, sí, sí. Y entendemos que vuelva a replantearse eso del retardo mental.
- Naaaaah, ¿en serio era así?
Posta que sí.
- ¿no exageran un poco? tan tarado no podia ser...
Sí! lo era y más! Todos los días nos sorprendía con algo nuevo. Nuestros relatos son meras descripciones de lo que pasó.
- ¿Era gay?
¿Usted que cree?
- Pero... ¿tanto?
Sep.
- ¿Realmente tardó un año en darse cuenta de que era Narda?
Sí, y porque se lo dijimos guasamente en la cara. Necesitó 24 horas para asimilarlo, entenderlo y respondernos.
- ¿Lloró porque se sacó un 6 en dibujo?
Sí, claro. A esta altura ya no se puede dudar de eso!!
- ¿Todo lo relatado es verdad?
Sí, obvio, difícil de creer, no?
Recibimos todo tipo de preguntas, no tema enviarnos cualquier tipo de duda que se la responderemos con gusto.
Narda, por favor, no mandes preguntas del tipo ¿cómo vas con el libro? o ¿viste que el profesor es re maricón? porque no te vamos a responder.
miércoles, 1 de agosto de 2007
¿Quién es el más comilón de tu casa?
Un día nos acercamos en el recreo a Narda (que estaba mirando las lámparas del techo del patio, abstraída, como quien observa las constelaciones) y le preguntamos, con absoluta maldad:
Che, ¿quién es el más comilón de tu casa?
Narda salió del trance y nos miró sin entender. Desarmándonos de la risa, le repetimos la pregunta y nos contestó:
- Mi hermanita, la más chica.
(Narda tenía dos hermanas menores, Anastasia y Anestesia -desconocíamos sus verdaderos nombres, pero una vez Narda pronunció algo parecido-. Suponemos que aún deben vivir, a no ser que Narda las haya perdido mientras caminaba con ellas una tarde por la calle)
Ya sin poder contener más la risa le dijimos:
- Seguro que no sos vos? Porque estás más gordito últimamente... (carcajadas)
Narda (seria) - No, mi hermanita. Seguro.
Sólo una anécdota.
Che, ¿quién es el más comilón de tu casa?
Narda salió del trance y nos miró sin entender. Desarmándonos de la risa, le repetimos la pregunta y nos contestó:
- Mi hermanita, la más chica.
(Narda tenía dos hermanas menores, Anastasia y Anestesia -desconocíamos sus verdaderos nombres, pero una vez Narda pronunció algo parecido-. Suponemos que aún deben vivir, a no ser que Narda las haya perdido mientras caminaba con ellas una tarde por la calle)
Ya sin poder contener más la risa le dijimos:
- Seguro que no sos vos? Porque estás más gordito últimamente... (carcajadas)
Narda (seria) - No, mi hermanita. Seguro.
Sólo una anécdota.
Narda y el Pritt
Había llegado un punto en que se nos había vuelto imposible evitar gozar a Nardita. Su torpeza, su amaneramiento indisimulado, su carita de pelotuda, eran realmente dignos de ser víctimas de nuestras gastadas.
Sucedió que un día decidimos poner a Narda a prueba. Aunque realmente no creyéramos que fuera inteligente ni para sacarse los mocos, la sometimos a una prueba de laboratorio, algo así como colocar a un hámster en un laberinto. Aunque nuestro hámster no tenía patas, ni olfato y le faltaba la mitad de la masa encefálica.
Narda tenía una especie de fascinación por los artículos de librería y, por aquella época de convertibilidad, los adminículos más exóticos estaban a disposición de todos. Le sucedió que el enamoramiento que le surgió por uno de esos borradores con una cinta que gira y se adhiere al papel (no recuerdo la marca), hizo que desechara el borratintas y caminara varios metros para pedírmelo prestado hasta que me harté y le dije que no... y se compró uno.

Su relación con el Liquid Paper merece un capítulo aparte.
Le pasó lo mismo cuando se encontró con el pegamento en barra Pritt (como el UHU, pero Pritt). Al principio le costó entender el mecanismo por el cual la rotación de la base hacía emerger la barra blanca que debía ser frotada contra la superficie a adherir, pero cuando lo hubo dominado, se sintió una reina.
Con la intención de que no nos pidiera más nuestros borradores, pegamentos y demás, decidimos aprovecharnos de Narda. Llegamos antes al colegio y le cambiamos el pupitre. Los pupitres del aula se conformaban de la mesa unida a la silla por un caño vertical, que dejaba un lado abierto para sentarse. Por supuesto, convenía que el caño quedara del lado opuesto al del ingreso, para evitar tener que levantar la pierna y sentirse atrapado. Bueno, nosotros le elegimos un banco con el caño para el lado por el que Narda se sentaba. Y no conformes con eso le pintamos el asiento con Pritt, con mucho mucho Pritt. Conteniendo la risa, nos sentamos a esperar lo inevitable.
Narda llegó, tarde, y no se inmutó por la disposición del banco. Se sacó la mochilota de 30 kg y la colgó del respaldo de la silla. Lucía un pantalón verde oscuro.
Levantó la pierna izquierda y apoyó la rodilla sobre el Pritt, que patinó un poco. Desplazó entonces la pierna del asiento y subió la rodilla derecha. Acarició el pegamento con toda la manga de su pantalón y se sentó. Casi podría asegurar que se sentó y frotó también las nalgas contra el Pritt. Y pasaron algunos minutos. Cuando creíamos que no se iba a dar cuenta, vemos que pasa sus dedos por el asiento y mira lo que sus dígitos levantaron: lo huele y mira entre sus piernas, vuelve a juntar más de la extraña sustancia y piensa... se levanta... repite toda la sucesión de movimientos que realizó para sentarse, es decir, pasa de nuevo sus dos piernas por el pegamento, y queda de pie como al comienzo. Se analiza minuciosamente las rodillas y vuelve a examinar el asiento.
Esta escena duró varios minutos, hasta que vemos a Narda que se pone de nuevo la mochila, toma su pupitre y sale del curso decidida a cambiarlo... y aparece con otro banco, con el caño del mismo lado, por lo cual tuvo que repetir su ingreso apoyando las rodillas (llenas de pegamento), ensuciando el nuevo asiento, y sentándose de todos modos sobre el Pritt.
Nuestro hámster se había perdido en un laberinto recto.
Sucedió que un día decidimos poner a Narda a prueba. Aunque realmente no creyéramos que fuera inteligente ni para sacarse los mocos, la sometimos a una prueba de laboratorio, algo así como colocar a un hámster en un laberinto. Aunque nuestro hámster no tenía patas, ni olfato y le faltaba la mitad de la masa encefálica.
Narda tenía una especie de fascinación por los artículos de librería y, por aquella época de convertibilidad, los adminículos más exóticos estaban a disposición de todos. Le sucedió que el enamoramiento que le surgió por uno de esos borradores con una cinta que gira y se adhiere al papel (no recuerdo la marca), hizo que desechara el borratintas y caminara varios metros para pedírmelo prestado hasta que me harté y le dije que no... y se compró uno.

Su relación con el Liquid Paper merece un capítulo aparte.
Le pasó lo mismo cuando se encontró con el pegamento en barra Pritt (como el UHU, pero Pritt). Al principio le costó entender el mecanismo por el cual la rotación de la base hacía emerger la barra blanca que debía ser frotada contra la superficie a adherir, pero cuando lo hubo dominado, se sintió una reina.
Con la intención de que no nos pidiera más nuestros borradores, pegamentos y demás, decidimos aprovecharnos de Narda. Llegamos antes al colegio y le cambiamos el pupitre. Los pupitres del aula se conformaban de la mesa unida a la silla por un caño vertical, que dejaba un lado abierto para sentarse. Por supuesto, convenía que el caño quedara del lado opuesto al del ingreso, para evitar tener que levantar la pierna y sentirse atrapado. Bueno, nosotros le elegimos un banco con el caño para el lado por el que Narda se sentaba. Y no conformes con eso le pintamos el asiento con Pritt, con mucho mucho Pritt. Conteniendo la risa, nos sentamos a esperar lo inevitable.
Narda llegó, tarde, y no se inmutó por la disposición del banco. Se sacó la mochilota de 30 kg y la colgó del respaldo de la silla. Lucía un pantalón verde oscuro.
Levantó la pierna izquierda y apoyó la rodilla sobre el Pritt, que patinó un poco. Desplazó entonces la pierna del asiento y subió la rodilla derecha. Acarició el pegamento con toda la manga de su pantalón y se sentó. Casi podría asegurar que se sentó y frotó también las nalgas contra el Pritt. Y pasaron algunos minutos. Cuando creíamos que no se iba a dar cuenta, vemos que pasa sus dedos por el asiento y mira lo que sus dígitos levantaron: lo huele y mira entre sus piernas, vuelve a juntar más de la extraña sustancia y piensa... se levanta... repite toda la sucesión de movimientos que realizó para sentarse, es decir, pasa de nuevo sus dos piernas por el pegamento, y queda de pie como al comienzo. Se analiza minuciosamente las rodillas y vuelve a examinar el asiento.
Esta escena duró varios minutos, hasta que vemos a Narda que se pone de nuevo la mochila, toma su pupitre y sale del curso decidida a cambiarlo... y aparece con otro banco, con el caño del mismo lado, por lo cual tuvo que repetir su ingreso apoyando las rodillas (llenas de pegamento), ensuciando el nuevo asiento, y sentándose de todos modos sobre el Pritt.
Nuestro hámster se había perdido en un laberinto recto.
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