lunes, 30 de julio de 2007

La Medibacha Renga de Nardita

Definitivamente si habia una materia que destacaba esa era Biología. Varias particularidades hacian de esta asignatura algo memorable, en especial su excentrico, brillante, sarcástico, exigente, formal y estereotípicamente uranista docente.

Ah no, era imposible sacar mas de 8 en un examen. El definitivamente no lo iba a permitir. El hombre buscaba la perfeccion. Tener un 10 ameritaba hasta saberse los pies de pagina del libro, y cada vez que habia un examen habia que estudiar hasta en el baño para salir parado al menos decorosamente.

Cuestionarios de 50 preguntas, memorizar la cadena de transporte de electrones en el vegetal, conseguir una elodea (sera tema de otro post) para el trabajo practico del dia siguiente eran algunas de las duras tareas que nos imponia el profesor. Si, el hombre buscaba la perfeccion. Por supuesto, nada mas alejado de eso que Nardita, por eso el noble docente intentaba ignorarla lo mas posible.

A continuación, algunas citas memorables:

  • Profesor: tire inmediatamente ese chicle
  • Minita boba: aia. Jijiji
  • Profesor: Si tuvieran al menos algo de disimulo, pero no! Usted hasta globos hace!
  • Minita: jijiji
  • Profesor: Sabe usted acerca del ciclo de la materia? Esta no se crea ni se destruye. Eso significa que el chicle que usted esta masticando ahora en algun momento ha sido materia fecal de un dinosaurio
  • Minita: …. (verde y haciendo arcadas)

Esta de mas decir que nadie volvio a comer chicle en su clase.

Ah no, el profesor estaba tan seguro de si mismo que no disimulaba de ninguna manera, y a diferencia de nardita, llevaba su amaneramiento muy orgulloso, casi como un estandarte. Quebradas de muñeca, corbata con rayas rosas, hasta un pullover escote V de color rosa chillon que podia verse desde La Quiaca. Cuando se veia un rictus de dolor en su rostro al apoyar las posaderas, uno podia inferir que la noche anterior habia sido muy apasionada. Por eso, y aun para nuestra torpe mentalidad de 13 años, la gracia de mofarse de las preferencias sexuales del profesor se disipo en unas pocas semanas. Pero Nardita parecio no notar hasta pasada la mitad del año que el profesor era “del gremio”…

  • Nardita: (cuchicheando, con su risita tonta, su muñeca partida y su voz amanerada) ji ji ji ji! Aia! Viste que el profe es re-puto?
  • Yo: Nooooooooo en serio?


El cataclismo se suscito cuando, promediado el año, el profesor informo que ibamos a aplicar nuestros conocimientos en un trabajo de campo en el parque Pereyra Iraola.

Nos preparamos por semanas para el viaje, como era de esperarse, no equivalia a un viaje de estudios bullicioso de secundaria sino casi a una tesis de doctorado. Tan en serio se tomaba el profesor este trabajo que nos encomendo procurarnos varios instrumentos de medicion, para volcar los datos en una planilla y sacar las conclusiones del caso. Entre ellos habia:

  1. Un termómetro enorme (no pudimos evitar el chiste facil de llamarlo “el termómetro rectal del Profesor)
  2. Un disco de Secchi para medir la turbidez del agua.
  3. Una red de plancton.

Este ultimo item fue el que mas complicaciones trajo al atolondrado intelecto nardiano.

A pesar de que el profesor explico unas 2 veces, detalladamente, su confeccion, Nardita me perseguia desesperada porque no lo comprendia.

Una red de plancton casera se confecciona de manera muy sencilla. Se corta una media de nylon, y uno de sus extremos se ata a la boca de un frasco de vidrio, mientras que el otro extremo se cose a un aro de alambre, el cual va atado a un palo de escoba. Al introducirse en un curso de agua, permite obtener muestras de sedimento para examinarlas al microscopio.

Pero no, era demasiado para Nardita.

Se lo habre explicado unas 20 veces.

  • Agarras la media….
  • Narda: como media?
  • Yo: si! Una medibacha! Le cortas la pata a una medibacha.
  • Narda: no entiendo
  • Yo: Agarras una tijera, le cortas una pata a una medibacha y el resto lo tiras! La parte de arriba la atas con alambre, la de abajo al frasco!

Hasta le hice un dibujo





Es taaan difícil? Taaaan complicado?

Hasta crei ingenuamente que lo habia comprendido cuando dejo de preguntar.

Error.

Llego el dia del viaje, y para mi desgracia Nardita se sento delante mio.

Y me espeta la siguiente frase, con una mueca de orgullo en su palido rostro:

  • Narda: mira como hice la red!

Podra usted imaginar el asombro y la carcajada general cuando Narda saco de su mochila e-nor-me el siguiente mamotreto:

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Ja! Mueren por verlo, no?

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Nobleza obliga, vale aclarar que Nardita entendió que tenia que cortar una pata de la medibacha…..

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Pero no entendió con cual debía quedarse!

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CHACHANNNN!


Ah, el viaje fue rico en anécdotas: El Tragico Destino del Disco de Secchi de Narda próximamente.

viernes, 27 de julio de 2007

El calendario Nardiano

Cierto día Narda cayó con una reflexión que ella habrá considerado sumamente profunda, pero que nosotros, al día de hoy, no entendemos qué quiso realmente decir.

Narda se nos acerca y nos pregunta nuestras fechas de cumpleaños. Se las decimos y entonces nos sacude con las siguientes palabras:


"Yo soy el primero y el último que cumple años en mi familia"


Para que no digan después que éramos mala gente, había más personas escuchando esto. Y fueron estas mismas personas que, desacostumbradas a la filosofía Nardiana, intentaron sacarle una explicación. Pero tratar que Narda explicara una idea (cuando en realidad carecía de ellas) era imposible.

He aquí la explicación que dió en ese momento:

"Sí, porque fijate, que yo cumplo años en enero, después viene el de mi mamá, mi hermano [...] ...y cuando es fin de año vuelvo a cumplir yo. Yo soy el primero y el último."


Mientras intentaban explicarle que no tenía sentido lo que decía, porque no cumplía dos veces en el mismo año, y Narda se emperraba más con su hipótesis, nosotros empezamos a reirnos y a aprovecharnos de su frágil cabecita.

"Tenés razón, sos el primero y el último"

Entonces Nardita se la creyó y con más fuerza empezó a defender su posición en el calendario familiar, que debía ser circular para que la teoría Nardiana tuviese algo de forma.

Otro detalle que olvidé mencionar al comienzo es que, como de nuestra lista de fechas de cumpleaños el primero era en febrero y el suyo en enero, Narda nos dijo "ah, jaja, les gané a todos".

El 2 en técnicas de estudio

Había una materia un tanto inútil, a mi parecer, que se llamaba Técnicas de Estudio (TE). Yo suponía que la docente a cargo se había inventado una fantástica currícula, la presentó y, con viles argumentos, convenció a las Autoridades del colegio de que era conveniente incluirla en el programa. Asi se cargó algunas horas semanales y hubo que adquirir el material que ella misma diseñaba, armaba, cortaba y pegaba y, por supuesto, vendía. Tal vez a alguien la materia le sirvió, ya que enseñaba... bueno, daba consejos sobre cómo estudiar. Explicaba con ejemplos burdos cómo hacer un cuadro sinóptico, un diagrama de flujo, subrayar ideas principales y secundarias, tomar apuntes... Comprenderá Usted a qué clase de cosas me refiero.

Para Narda esta materia se convirtió en un castigo.

Empecemos con el programa.

Narda se obsesionó con el comienzo del libro, que tenía una especie de ejercicio con una serie de ítems que había que leer por completo y que, al llegar al final, decía "realice sólo el punto 2 y 9". Claro, Narda a esta altura había respondido a cada una de las 34 órdenes que dictaba el cuestionario, por lo cual, cuando llegó al final (y luego de consultarle a la docente qué significaba "realice sólo el punto 2 y 9" -no podía entender que solamente tenía que colocar su nombre y hacer un círculo en el ángulo inferior derecho de la hoja) se sentó de nuevo en su pupitre, bufó, sacó el liquid paper y empezó a borrar todo el mamarracherío de colores que había puesto en el papel. La hoja terminó pesando 500 gramos. Luego intentaría rehacerlo, ya sabiendo cómo era el mecanismo... Y fallaría miserablemente respondiendo hasta el ítem 14 antes de recordar cómo era el ejercicio.

En otro apartado del libro, se enseñaba a identificar en un texto las ideas principales, las secundarias y los datos. Lo único que a Narda le preocupaba era tener punta en los lápices de colores para subrayar algo que todavía no entendía. Y, como era de esperar, nuevamente las páginas del libro se engrosaron y los colores se confundieron entre sí para nunca más volver a ser uno.

Cuando hubo que tomar apuntes (porque así lo dictaba el programa) Narda llenó de colores los márgenes. Nunca entendió, tampoco, por qué hacía eso. Tomar apuntes le llevaba más tiempo que leer los textos o entender el tema.

Cuando se supo que esa materia tenía exámenes, Narda sintió morir. En las vísperas de examen de TE, Narda consultaba enfermizamente con cuanta persona se le cruzara y llegó, incluso, a faltar para preparar los temidos exámenes.

En el tercer trimestre las técnicas eran para estudiar matemáticas. Una mala combinación para Nardi.

Su fuerte no eran los números (no lo era nada, de hecho), y cuando la profesora empezó a explicar infantilmente "cómo separar en términos" Narda desesperó. Para colmo, le sumó temas tan complicados como... derivadas? integrales? trigonometría? No, potencia y radicación.

Omitiré detalles sobre el tema porque lo jugoso fue el examen. Sólo expondré la siguiente situación:

La voluntariosa Nardita se ofreció a resolver unos ejercicios en el pizarrón. Algo tan sencillo como

Nardita pasó al frente, tomó la tiza, y trazó con números redonditos, casi lindos, un 14 de tamaño titánico. Queda por su cuenta imaginar las carcajadas.

Como ya conté, Narda se tomó unos días para preparar la tabla del 2 para la prueba de TE. Ese día (el del examen) Narda estaba histérica. El examen en cuestión era una pruebita de 6to grado, cualquiera la podía resolver. Pero Narda estaba nerviosa. Todos habíamos entregado ya y Nardita seguía sudando la gota gorda tratando de resolver el examen. La profesora le arrebató la hoja de las manos cuando sonó el timbre del recreo y el resultado fue invitable...

Afuera del curso todo reían, y entrar al aula implicaba guardarse las carcajadas y consolar a la apesadumbrada Nardita que lloraba mientras intentaba que le permitieran terminar el examen.

A la semana siguiente, cuando las notas llegaron, la escena se repitió, sólo que esta vez Narda fue a reclamar. Con lágrimas en los ojos Narda lloró y pataleó porque a su criterio "un 2" era "injusto". Entonces tuvo que dar recuperatorio.

Esta vez las dos horas le alcanzaron incluso para hacer el examen dos veces. ¿Para qué? Le cuento: Narda se hizo una copia de su recuperatorio (que consideraba que estaba perfecto) y una vez que entregó el original a la profesora, comenzó su labor artística. La fe que se tenía era inconmensurable. Sacó de su cartucherota todas las fibras de colores y empezó a garabatear. Por pura curiosidad, me asomé y lo ví: había dibujado un 10 grandote y colorido, desprolijo y feo, el 0 tenía picos en el centro y mientras dibujaba cantaba y movía la cabeza.

Sí, pasó el recuperatorio. Y porque le regalaron nota.

jueves, 26 de julio de 2007

No Estaba Para Un 6 (es verdad, estaba para menos)

El único momento de la semana en que podía librarme de la incordiante presencia de Nardita era durante las clases de “Arte”: de algún modo el destino quiso que Nardita cursase la asignatura “Educación Plástica” y quien suscribe “Educación musical”. Por lo tanto, la mitad del grupo, incluyéndome, debía retirarse a un aula aparte donde un insoportable docente luego devenido en oportunista político nos dictaba los versos de piezas musicales memorables tales como “Arroz con leche” y “Que se vengan los chicos” y, peor aun, las entonaba mas luego instándonos a que hiciéramos lo mismo e indignándose cuando no lo hacíamos.

Realmente estábamos convencidos de que el grupo que cursaba Plástica era afortunado al no tener que pasar por tal situación límite de vergüenza ajena, pero luego supimos que estábamos equivocados.

“Defínase narcolepsia como la enfermedad de causa desconocida que cursa con somnolencia incontrolada que se manifiesta mediante períodos de sueño frecuentes durante las horas diurnas”

Que espécimen, el profesor de Plástica! Según relatos de testigos, el hombre…

  • llegaba al aula,
  • sacaba un platito de madera y un pincel,
  • murmuraba algo así como “ahora dibujen lo que mas les haya impactado esta semana”
  • mojaba el pincel en la pintura
  • y…. se quedaba profundamente dormido.
  • De vez en cuando roncaba o hacia sonidos guturales cuando se ahogaba con su propia baba, la cual caía a cataratas dándole al cuadro un aspecto dantesco.
  • Por esa cualidad se le asigno el mote de “La Marmota” (hecha la salvedad, de ahora en adelante lo llamare así)

Por supuesto, el súbito y frecuente deterioro del sensorio del docente dejaba a Nardita sin supervisión, lo que traería funestas consecuencias:

A esta altura ya habrán advertido que a Nardita le encantaba llamar la atención, así que cada vez que hacia una raya en su hoja canson Nº 5 se dirigía al escritorio y…

  • Narda: Profe Profe mire, ¿esta bien esto?
  • Marmota: Zzzzzzzzzzzzz…
  • Narda: Profe!
  • Marmota: ZZZZZZZZZZ ZZZronnnfffgkkkkkk…..eh que? No mama no quiero ir a la escuela (se limpia la baba) eh? Ah? Si, hmmmf, bien ZZZZZZZZZZZZZZZZ!!!

Y volvía Narda feliz a su pupitre, hacia otra raya y volvía a despertar al comatoso docente. Cosa que a veces no lograba, entonces debía recurrir a sus compañeros:

  • Narda: ¿Te gusta? Es Clemente
  • Alumno: Pero Clemente no tiene antenas!!!

Hasta que llego el final del año. No me resulto muy difícil aprobar Música, la nota final consistía en el promedio de una “monografía” sobre Atahualpa Yupanqui y tener la carpeta completa. Así que volvimos temprano al aula y….. en el pasillo me detiene uno de mis compañeros, descostillado de la risa:

-Nardita esta llorando! Nardita esta llorando!

A decir verdad no era novedad, Nardita lloraba por todo, pero siempre causaba gracia verlo. Así que entro y contemplo con total beneplácito:

  • Narda: (indignada y llorando a moco tendido) Pero profesor no estaba para un 6!
  • Marmota: Que, querías mas nota?
  • Narda: No, pero…
  • Marmota: Entonces de que te quejas?

Aguantándome la carcajada, voy hacia Narda y con mi mas hipócrita tono condescendiente pregunto:

  • -Que te pasa?
  • Narda: Es que no estaba para un 6! Snif! Buaaaa!
  • Yo: uuuu que lastima, pero aprobaste, no te pongas asi!
  • Narda: PERO NO ESTABA PARA UN 6! A vos te parece que estaba para un 6?
  • Yo: (recordando lo que me habían dicho sobre los dibujos de Narda, moría por ver el Clemente con antenas, por ese motivo recurrí a la vil manipulación) bueno, yo nunca vi tus dibujos, así que no puedo saberlo….
  • Narda: (Entro como un caballo pobre) si! Miralos y decime!

……… ay……..por…. favor…. Si fuera creyente me encomendaba a dios y María santísima para que vengan cuervos a arrancarme los ojos, que se me llenaban de lagrimones de tanto aguantar la carcajada.


Los dibujos de Narda

Helados. Cientos de ellos. Cucuruchos, copas, bochas con obleas, de frutilla rosada, con la tempera tan aguada que se escurría hacia el fondo y hacia que el papel pareciera cartón corrugado. Otras pinceladas eran tan cargadas que impermeabilizarían el techo de una casa de la humedad por un siglo. Pero no se puede describir con palabras. He aquí una reproducción de lo que quedo grabado en mi mente. Si tuviera un escribano aca cerca le haria poner el sello de "es copia fiel".... algo tan traumatico como lo que estan por ver no se olvida facilmente....


Un helado...




....y otro mas....




"Mafalda y Clemente"



Si, leyeron bien, 13 años tenia cuando hizo la siguiente obra:




Aunque a Nardita no le gustaba el fútbol, se conmovió hasta las lágrimas cuando en el mundial 94 "dio positivo el dopin de Maradona", como queda bien aclarado en la siguiente pieza:



He aqui la faceta mas escalofriante de la subjetividad Nardiana: así interpreto Narda el atentado a la AMIA.



Al dia de hoy me pregunto sin hallar respuesta: ¿cómo es que a Narda no se le dio por dibujar al Portuga mientras era arrollado por el Mangaratiba?

La Caja Boba de Nardita

Oh si, cómo le gustaba la televisión a Nardita! Era su segundo tema de conversación preferido (luego de Mi Planta de Naranja-Lima por supuesto). Su único problema era que nadie compartia sus gustos televisivos. Es mas, soliamos mirarla con total asombro cada vez que decia con toda soltura traumatizantes frases como estas:

- Yo veo Nano y Aprender a volar
- Es muy emotivo
- Araceli Gonzalez es muy buena actriz
- Yo quiero aprender a hablar en lenguaje de señas como Araceli

No conforme aun con eso, llevaba su fanatismo a limites insospechados, cuando cantaba "distraidamente" las bandas sonoras de sus novelas favoritas, por ejemplo, en medio de un examen:

Situacion: examen de matematicas, silencio sepulcral. Solo se oia de vez en cuando el nervioso rechinar de los dientes de los alumnos royendo sus lapices y algun bufido de desesperacion, y asi de la nada, una vocecilla amanerada, chillona e irritante cantando, con vehemencia inusitada, la sensiblera y olvidable cancion de Patricia Sosa:

Narda:
Puedes creer, puedes soñar, abre tus alas,
aqui esta tu libertad, uuuuuOOOOuuuuOOOOOO
y no pierdas tiempo, escucha al viento
canta por lo que vendra
no es tan dificil, que aprendas a vooooooolaaaaaaaaar!!


Alguien: -SHHHHHHHHHHH!

Narda: Aia che!

Se hace silencio por unos..... 5 segundos y Narda prosigue con su examen (el cual reprobara y llorara o pasara con muy baja nota) y como logicamente NO va a ponerse a pensar, prefiere balancear su cuerpo como Rain Man mientras repite fuera de si:

-Ap....ap....aprender....a....volar.....Nano. NanoNano. Aprender...a...volar!

Sera que su tele emite demasiada radiacion? O sera asi nomas? Con la conclusión de "no te gastes, no le da" decidimos dejar de pedirle que se calle. Ya no habia nada que hacer. La Epopeya Nardiana estaba en su apogeo.


La bici de Nardi

Un poco más sobre Nardi.

Identikit: Narda At Home


Cierto día de primer año tuvimos que hacer un trabajo práctico sobre la contaminación. Cómo terminé haciendo grupo con Narda y cómo terminó esta relación, además de los detalles de la anécdota, vendrán en otro apartado. Ahora me detendré en la descripción de Nardita cuando fuimos a su casa y nos atendió de la siguiente manera:

- Primero nos atendió su madre, que nos miró de arriba a abajo y cuando nos identificamos nos dejó esperando afuera.

- Luego de varios minutos apareció Narda, con desconcierto, sorprendida por nuestra visita (adelanto que nos íbamos a reunir para hacer el mencionado TP, pero la idiota de Narda no le avisó a una de las partes del grupo y nos echó).

- Venía con un lápiz en la mano (afortunadamente no lo traía en el ojete, lo cual no quita que lo usara de cartuchera). Mintió, diciendo que estaba haciendo la tarea de matemática.

- Tenía puesta una camisa celeste, como de uniforme de colegio religioso.

- Además, llevaba un pullover azul oscuro, escote en V, también de colegio religioso.

- Usaba un pantalón gris, como de uniforme de colegio religioso.

- En su propia casa usaba los zapatotes tipo Frankestein como los de uniforme de colegio religioso.

- Completaba el atuendo un crucifijo de madera gigante, colgando de hilo "cola de rata", que se movía desesperadamente (tal vez quisiera escaparse) (nadie quiere a Narda)

Narda parecía una novicia.

La duda que surgió entonces fue si usaba uniforme para estar en la casa, y si su expresión de desolación se debía a que no podía vestirse como Shirley Temple en su casa.

El vestuario Nardiano amerita varios apartados más. Este es sólo el principio.

Para más detalle, consulte el gráfico que es un 99% real. El 1% restante corresponde a la fiaca que me dió dibujarle un lápiz asomándole del totó.

miércoles, 25 de julio de 2007

Meu pé de Laranja Lima

Si hay un hecho trascendental en la vida de Nardita, ese es sin dudas el día que oyó por primera vez el título “Mi planta de Naranja Lima”.

Corría el año 1994, y los recientes ingresantes al primer año del Colegio Secundario tomaban nota de la literatura correspondiente al ciclo para la materia Lengua y Literatura. La lentitud de Narda se esparcía por los rincones del aula, y comenzaríamos a notarlo muy pronto.

Al día siguiente de este anuncio, se me acerca Narda en la puerta del Colegio (antes de entrar) y me pregunta “che, ¿vos te acordás cuáles son los libros que dijo la profesora?”. Mi memoria, no era demasiado organizada, más que nada por falta de necesidad (tenía 13 años) y le solté los nombres de los libros como los recordaba. Lamentablemente no sabía aún con quién estaba tratando. El pronunciar “Mi planta de naranja lima” en primer lugar, traería efectos desastrosos pero a la vez fueron el indicio más claro del Génesis Nardiano.

A los dos días de este encuentro cae Narda con una felicidad y un orgullo grandes como una casa y nos suelta “yo ya me compré el libro, Ustedes? Y lo empecé a leer, ustedes?”, a lo que le contestamos, no amablemente, que ese libro era para mitad de año, que el primer libro que había que leer era “El visitante”. Narda no comprendió, y continuó preguntando al resto del curso.

Cualquiera en su lugar habría guardado avergonzado el libro y habría comenzado a leer el correcto. Nada más alejado de la realidad.

Narda comenzó a pasearse con “Mi planta de Naranja lima” en las manos por todos lados. En las horas libres lo sacaba de su e-nor-me mochila y comenzaba a leerlo. En los recreos iba a la biblioteca y se sentaba a leerlo. Promediaba abril y ya todos estábamos terminando de leer “El visitante”, pero Narda insistía con “Mi planta de Naranja lima”.

Todos los días se acercaba y nos preguntaba “¿cómo vas con el libro?”. Las primeras veces le contestamos mal, después empezaríamos a disfrutar de su estupidez y lentitud.

Cuando llegó (finalmente) el momento de leer “Mi planta de Naranja lima”, Narda se hinchó como un sapo y corrió a contarle a la docente que ya lo estaba leyendo desde principio de año. Los días corrían, y comenzamos a oír frases como las siguientes:

- ¿cómo vas con el libro? (un clásico)
- ¿vos lo estás leyendo?
- ¿viste qué triste cuando ellos van a buscar juguetes y ya no hay? ¿No te dieron ganas de llorar en esa parte?
- Yo me puse a llorar en la parte que al Portuga lo pisa el Mangaratiba.
- ¿cómo vas con el libro?


Se acercaba la fecha de presentar el trabajo de análisis del libro y Narda comenzó a experimentar una especie de desesperación, y no era para menos: en 4 meses había boludeado con el prólogo durante la mayor parte del tiempo y no había avanzado para nada en la lectura (ya ni digamos comprensión) de la obra. Era comprensible que a una semana de la entrega del trabajo Narda leyera “Mi planta de Naranja lima” hasta en la entrada del colegio, con una velocidad atolondrada y desesperante, que sólo interrumpía para preguntar “¿cómo vas con el libro? Ah, ¿ya lo terminaste?” –con envidia-.

Lamentamos comunicar que efectivamente lo terminó de leer ese mismo día de la presentación, antes de ir al colegio. Entró desafiante al aula, mirando a todos con una superioridad patética y se sentó en su banco. Colocó el libro sobre sus útiles y esperó a que la profesora entrara, mientras rememoraba la historia e intentaba meterse en conversaciones ajenas para tan sólo demostrar que lo había leído.

Cuando el docente empezó a leer las preguntas de análisis, comenzó un memorable momento.

Narda quería contestar todo, debía sentirse superior. No se daba cuenta de que todo el curso lo había leído y lo había entendido, a diferencia suya. Quería opinar, objetaba y gritaba.

Pero jamás atinó al pensamiento correcto.

Ante la pregunta (básica) de cuándo había sido escrita la obra, todos levantaron la mano. Era fácil, la mayoría de las ediciones traen una pequeña reseña sobre el autor y el momento en que la obra se escribió. Cuando todos comenzaron a responder en efecto dominó la misma fecha, una voz irrumpió quebrando esta armonía.

Narda vociferaba “1992”, gritaba, chillaba, y cotejaba con los libros de sus compañeros cercanos preguntando: “¿en qué año escribieron el tuyo? ¿A ver? ¿Por qué? El mío es del 92…”

Se requirieron más de 5 minutos para que entendiera que la fecha de impresión no es la fecha en que fue escrita la historia.

Se repuso de la vergüenza rápidamente (no pareció sentirla) y compartió con todos su llanto por la muerte del Portuga, de la tristeza de la escena en que Zezé y el hermano van a buscar juguetes y ya no hay… Y cuando tuvo que leer en voz alta, demostró que era una bestia.

Después de pasar el examen del libro con poca nota (todos a esa altura creíamos que era un especialista en “Mi planta de Naranja lima”) y decepcionarnos, de alguna manera, lo olvidó. Nunca más lo volvió a mencionar. Ni siquiera recordaba los nombres. Pero de algo estamos seguros: en alguna noche de invierno, fría y oscura, bajo su manta de My Little Pony, debe haber llorado a mares por el accidente ferroviario en el que el Mangaratiba puso fin a la vida del Portuga.



Buaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!

martes, 24 de julio de 2007

Narda Años Ha


Pero no crean que Nardita siempre tuvo ese aspecto tan temible de aspirante a servicio mezclado con Matrix con la minipimer de la vieja!
Corria el decadente año 1994 ( o 5 dC, despues de carlos) y Nardita era mas o menos asi:

Narda Relóudid

Imaginaba, como en un sueño escalofriante, que seria de este mundo si volviesemos en el tiempo... Lo primero que me helo la sangre y me erizo los pelos del antebrazo fue la sola idea de ve a Narda recorriendo las pampas otra vez....

No es que Nardita haya muerto, por desgracia...

Sin embargo, este regreso a la vida de su miserable ser debe estar acompañado de algun icono del nuevo milenio...

Narda Reloaded. Es la Neo-Narda... y es aun una cosa fea

NOTA: Si aparece el cartel "LOADING NARDA" cancele operacion. Narda es demasiado pesada para su ordenador. Ya lo era en nuestra vieja 386...